Sopa de zanahorias asadas y jengibre

DSC_1189

Los que me conocen saben que soy de esas personas ultra friolentas, todo el invierno con pañuelos, bufandas, chalecos bien gruesos, con el guatero en mano todo el tiempo….Me carga el frío!! Pero lo que me encanta de esta época es que es perfecta para cocinar (y comer…) la llamada “Comfort food”, esa comida de invierno, que te hace sentir como en casa, reconfortante. Esos platos gratinados, sopas bien calientes, pasta con alguna salsa bien cremosa o una carne cocinada lentamente.

Tenía un exceso de zanahorias, no estaba segura de hacer un carrot cake o una sopa, pero con el frío que está empezando a hacer no me costó mucho tomar la decisión. Zanahorias asadas y jengibre, que me encanta ese sabor fresco y picante que tiene. Para que me quedara la textura perfecta (me gustan un poco cremosas, ni como caldo ni como puré), colé la sopa separando toda la pulpa del caldo y luego fui agregando la pulpa de a poco, de manera que quedó exactamente como me gusta. El paso a paso se los explico mejor en la receta, pero les aviso para que no se les ocurra botar lo que les quede de pulpa, ya que lo pueden comer como puré acompañando alguna carne o pollo.

Bueno, acá les dejo la receta, espero que la disfruten tanto como yo y la aprovechen en uno de esos días fríos en que necesitamos algo calentito para sobrevivir.


 

Ingredientes:

  • 4 zanahorias
  • sal de mar
  • pimienta
  • aceite de oliva
  • 1/2 cebolla
  • 1/2 pimentón rojo
  • 2 ramas de apio, con sus hojas
  • jengibre fresco, 1 pedazo de 1 cm aprox.

Preparación:

  1. Corta las zanahorias por la mitad a lo largo, ponlas en una lata de horno, alíñalas con aceite, salde mar y pimienta recién molida, y llévalas al horno a 200°C por 40 min o hasta que estén blandas.
  2. Mientras tanto, pica la cebolla, pimentón y apio en trozos grandes, ponlos en una olla, cúbrelos con agua fría y ponlos a fuego fuerte hasta que las verduras estén blandas.
  3. Cuando las verduras y las zanahoria estén listas, agrega las zanahorias en la olla, ralla el jengibre y añádelo. Muele todo en una juguera o con una minipimer.
  4. Ahora, para encontrar la textura que más te guste, cuela la mezcla y te quedará el caldo en un bol u olla y la pulpa en el colador. Anda agregando de a poco la pulpa a la sopa, hasta que quede como tu quieras. Revisa la sal y listo…a comer!!

Deja un comentario